jueves, 29 de agosto de 2013

COMO MEJORAR TU MEMORIA.

La pérdida de memoria es algo que nos preocupa, mucho más a partir de ciertas edades… así que hay que ponerse manos a la obra para averiguar qué podemos hacer para conservar esta capacidad tan importante y tan presente en nuestro día a día. La investigación más reciente puede servirnos de guía en esta importante tarea:

1.- Usa trucos. En términos más profesionales hablamos de técnicas de memoria. Un estudio realizado por la Universidad de Arizona ha comprobado que la ‘auto-imaginación’ es una forma útil de mejorar el aprendizaje y posterior recuerdo de la información. Se trata de imaginarse a uno mismo en una situación o actuando de una manera particular asociada al significado de aquello que tenemos que aprender. Por ejemplo, si tengo que acordarme de comprar manzanas y leche, sería algo así como imaginarse a uno mismo cogiendo las manzanas del árbol o vertiendo la leche en un vaso.

2.    Duerme suficiente. Rebecca M.C. Spencer de la Universidad de Massachusetts publicó en marzo de 2013 una revisión sobre las bases neurofisiológicas por las que el sueño influye en la memoria y la cognición. Según explica, dormir es un proceso importantísimo no sólo en la consolidación de los recuerdos, sino también en la selección de aquellas informaciones que habrán de descartarse y ser olvidadas o en el aprendizaje de habilidades motoras.
3.    Practica Brain Training. Una investigación publicada en la revista PLOS One a primeros de 2013 insiste en los beneficios que tiene entrenar tan sólo 15 minutos diarios con un programa de juegos por ordenador. En este trabajo, el grupo de personas que jugó mejoró su rendimiento en test de memoria de trabajo, funciones ejecutivas y de velocidad de procesamiento.

4.    Haz ejercicio. Son cada vez más los beneficios para el cerebro asociados al deporte. Según Kirk I. Ericson  de la Universidad de Pittsburgh en colaboración con un grupo de investigadores de distintas universidades norteamericanas, el ejercicio físico aeróbico aumenta el tamaño del hipocampo anterior y ello conlleva mejoras en la memoria espacial. Concluye que es una buena forma de revertir la pérdida de volumen asociada a la edad en esta estructura cerebral fundamental para la memoria.

5.    Come chocolate. Cuidándose de los excesos, un curioso estudio publicado en febrero de 2013 en el British Journal of Clinical Pharmacology dice que un tipo de componente del cacao, los flavonoles, podrían estar relacionados con un mejor funcionamiento cognitivo, ya que estimulan la perfusión cerebral, favorecen la neurogénesis y promueven cambios en las áreas relacionadas con el aprendizaje y la memoria.

6.    Usa la meditación. Este es otro de los campos interesantes en cuanto a beneficios cerebrales se refiere. Mrazek y sus colaboradores de la Universidad de California publicaron en marzo de 2013 en la revista Psychological Science que dos semanas de entrenamiento en meditación mejoraron la capacidad de memoria operativa de un grupo de estudiantes, así como su ejecución en una prueba de comprensión lectora y consiguió reducir la frecuencia de desvíos del pensamiento, es decir, ‘divagaciones’.

7.    Relaciónate. Mantener relaciones con amigos y disponer de una red social amplia ha demostrado ser un factor asociado con una mejor memoria, tal como concluyen un equipo de investigadores australianos en una reciente publicación en el Journal of Aging Research. En el estudio, aquellos que mantenían mayor contacto con amigos cercanos en particular y una mayor red social en general, mantuvieron un mejor rendimiento en pruebas de memoria tras un seguimiento de 15 años.

Ya tienes las instrucciones para mejorar tu memoria. Ahora depende de ti cómo combinarlas para mantener tu cerebro en forma y rendir al cien por cien.
Marisa Fernández, Neuropsicóloga Senior, Unobrain

martes, 20 de agosto de 2013

LOS SENTIMIENTOS NO RESUELTOS.

Una consecuencia muy dañina de los sentimientos no expresados es que, a menudo, en lugar de desaparecer, crecen y creen hasta que, como en un envase de aerosol, pueden estallar.
Más aun, necesitaba una manera de hacer que esos sentimientos trabajaran en su provecho.
Si bien casi todos nosotros somos expertos en el manejo de los sentimientos agradables - alegría, felicidad, cariño, gratitud- , sabemos muy poco de los desagradables. Los sentimientos negativos nos asistan y ponen incómodas a las personas que nos rodean, así que tratamos de evitarlos lo más posible.

En realidad la sociedad no alienta a que evitemos encarar los sentimientos penosos, nos dice: "Tómalo con calmo, contrólate, sé fuerte". Esta actitud es reforzada una y otra vez de muchas maneras.

Es decir que las personas que "se aguantan" y "se controlan" son aquellas que no expresan sus sentimientos. Es así como se enseña a mantener las emociones penosas encerradas en nosotros, a evitarlas o a enterrarlas o a no dejarlas salir. Es mejor mantenerlas adentro, controlarlas; si no, se nos irán de las manos.

Detrás de todo esto está la idea de que las emociones son irracionales y no deben expresarse abiertamente porque eso nos impediría encarar racionalmente nuestros problemas. Por desgracia para una persona en crisis, el mero hecho de negar, enterrar o ignorar los sentimientos penosos puede tener consecuencias dañinas y muy duraderas.
Desde luego que estos sentimientos penosos intensos no siempre afloran en forma dramática.

Pueden permanecer hirviendo en lo profundo de nuestro ser, consumiendo más y más energía vital, quitándonos la fuerza; pueden, como el cáncer, carcomer las fibras del bienestar emocional, alterar el equilibrio normal de la salud física. Nuestros cuerpos y nuestras emociones son sistemas en conexión absoluta. Cuando algo ocurre en un sistema, afecta al otro también. Un golpe emocional puede crear malestar físico.

Los sentimientos desaparecen; de alguna forma van a manifestarse. Pueden aparecer como insomnio, dolor de espaldas, una úlcera, un dolor miserioso o náuseas. A algunas personas les duele la cabeza; otras tienen picazones o pierden peso. A menudo este efecto de los sentimientos negativos agrava una vieja herida o lesión o enmascara algún otro malestar físico inexplicable, golpeando donde el organismo es naturalmente más débil; para alguno será una sinusitis, para otro, una articulación artrítica. La lista es interminable.

Por lo que les recomendamos asistir a terapia psicologica, cuando sientas que no puedes mas, que te afecte a tu vida social, personal, familiar y laboral.

viernes, 16 de agosto de 2013

¿QUE ES LA AUTOESTIMA?

La autoestima es un conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamiento dirigidas hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser y de comportarnos, y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácter. En resumen, es la percepción evaluativa de nosotros mismos.

La importancia de la autoestima estriba en que concierne a nuestro ser, a nuestra manera de ser y al sentido de nuestra valía personal. Por lo tanto, puede afectar a nuestra manera de estar y actuar en el mundo y de relacionarnos con los demás. Nada en nuestra manera de pensar, de sentir, de decidir y de actuar escapa a la influencia de la autoestima.


El concepto de autoestima varía en función del paradigma psicológico que lo aborde (psicología humanista, psicoanálisis, o conductismo). Desde el punto de vista del psicoanálisis, la autoestima está íntimamente relacionada con el desarrollo del ego; por otro lado, el conductismo se centra en conceptos tales como «estímulo», «respuesta», «refuerzo», «aprendizaje», con lo cual el concepto holístico de autoestima no tiene sentido. La autoestima es además un concepto que ha traspasado frecuentemente el ámbito exclusivamente científico para formar parte del lenguaje popular. El budismo considera al ego una ilusión de la mente, de tal modo que la autoestima, e incluso el alma, son también ilusiones; el amor y la compasión hacia todos los seres con sentimientos y la nula consideración del ego, constituyen la base de la felicidad absoluta. En palabras de Buda, «no hay un camino hacia la felicidad, la felicidad es el camino».